
El calor duplica las muertes atribuibles a la temperatura en Málaga en 2026
Redacción


Málaga afronta el final del verano con un dato que refleja el fuerte impacto que las temperaturas extremas están teniendo sobre la mortalidad. El sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo) atribuye 144 fallecimientos a las temperaturas en la provincia entre el 1 de enero y el 6 de septiembre de 2026, una cifra que supera ampliamente las 58 muertes contabilizadas durante todo el año pasado.
Los datos, procedentes del sistema de vigilancia epidemiológica gestionado por el Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III, muestran que el verano ha concentrado la mayor parte de este impacto. Julio y agosto suman 106 de las 144 defunciones atribuibles a las temperaturas registradas en lo que va de año.
Julio fue especialmente intenso. MoMo atribuye a las temperaturas 72 fallecimientos en la provincia, mientras que en agosto fueron 34. En conjunto, ambos meses concentran casi tres cuartas partes de todas las muertes relacionadas con la temperatura estimadas para 2026.


226 muertes por encima de lo esperado
El balance general de mortalidad también refleja un exceso respecto a las previsiones. Entre el 1 de enero y el 6 de septiembre se registraron en Málaga 10.516 defunciones, frente a las 10.290 que el modelo estadístico consideraba esperables para ese periodo.
La diferencia es de 226 fallecimientos, lo que representa un exceso de mortalidad del 2,2%. Dentro de este cálculo, MoMo estima que 144 muertes están relacionadas con el efecto de las temperaturas.
No obstante, ambas cifras no deben confundirse. El exceso de mortalidad compara las defunciones observadas con las esperadas, mientras que las muertes atribuibles a la temperatura son una estimación epidemiológica específica elaborada por el sistema MoMo a partir de los datos de mortalidad y las condiciones térmicas.
Por eso, que se atribuyan 144 fallecimientos a la temperatura no significa que en los certificados de defunción figure necesariamente el calor como causa directa de muerte.
Un verano muy diferente al de 2025
La comparación con el año pasado permite apreciar mejor la dimensión del cambio.
Durante todo 2025, MoMo atribuyó 58 fallecimientos a las temperaturas en la provincia de Málaga. El comportamiento fue además muy diferente al de este año. En julio de 2025 se estimaron 18 muertes relacionadas con la temperatura y en agosto únicamente cuatro.
En 2026, esos dos meses acumulan 106.
El salto es especialmente significativo porque el exceso general de mortalidad no presenta una diferencia proporcionalmente tan elevada. En 2025 se registraron 15.063 defunciones frente a 14.759 esperadas, un exceso del 2,1%, prácticamente similar al 2,2% observado en el periodo analizado de 2026.
La diferencia está, por tanto, en el peso que ha adquirido este año el componente relacionado con las temperaturas.
Julio y agosto concentran el impacto
El comportamiento mensual permite identificar claramente el verano como el principal episodio de mortalidad térmica de 2026.
Julio registró 45 muertes más de las esperadas por todas las causas y agosto sumó otras 39. Pero la estimación específica de MoMo eleva a 72 las defunciones atribuibles a la temperatura en julio y a 34 en agosto.
El dato resulta especialmente llamativo porque las 106 muertes relacionadas con las temperaturas durante estos dos meses casi duplican por sí solas las 58 contabilizadas durante todo 2025.
El invierno también dejó un episodio de exceso de mortalidad. Enero registró 196 fallecimientos por encima de lo esperado, aunque el sistema relaciona este repunte principalmente con otros factores, entre ellos la circulación de virus respiratorios, y no exclusivamente con las temperaturas.
Un fenómeno que afecta a toda España
El caso de Málaga se enmarca en un verano especialmente extremo en el conjunto del país. El sistema MoMo ha registrado en 2026 cifras históricas de mortalidad atribuible a las altas temperaturas, mientras los análisis meteorológicos sitúan el verano entre los más cálidos de la serie histórica.
La situación convierte al calor extremo no solo en un problema meteorológico, sino también en un factor de salud pública. Las temperaturas elevadas pueden agravar patologías previas y aumentar el riesgo especialmente entre las personas de mayor edad y otros colectivos vulnerables.
En Málaga, además, el efecto de las altas temperaturas se suma a un contexto de veranos cada vez más largos y episodios de calor intenso que dificultan la recuperación nocturna cuando las temperaturas permanecen elevadas.
Los datos todavía pueden cambiar
El balance publicado con datos hasta el 6 de septiembre debe interpretarse como provisional. MoMo actualiza sus estimaciones conforme recibe nuevas notificaciones de los registros civiles y aplica correcciones relacionadas con los retrasos en la comunicación de las defunciones.
Por tanto, las 144 muertes atribuibles a la temperatura no constituyen todavía un balance definitivo de 2026.
Lo que sí permite apreciar el dato actual es una tendencia clara: Málaga ha pasado de las 58 muertes atribuibles a las temperaturas en todo 2025 a 144 en los primeros ocho meses largos de 2026, con el grueso de ese incremento concentrado en un verano especialmente duro.
Una diferencia que sitúa al calor extremo entre los factores que deberán seguirse con mayor atención en materia de salud pública en la provincia.





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