

“En Cáritas seguimos constatando cómo el empleo ya no garantiza necesariamente una vida digna”. Elsa Suárez Álvarez-Cascos, directora de Cáritas Diocesana de Oviedo.
“Sin vivienda asequible no hay un mercado laboral eficiente y, sin un mercado laboral eficiente, no hay empresas competitivas”. Antoni Cañete, presidente de Pimec.
“En los últimos 20 años, en España se ha creado más riqueza que nunca. (…) en los últimos 10 años, más allá del actual presidente del Gobierno, España ha hecho cosas estupendas para mejorar”. Larry Fink, presidente de BlackRock.


En el conjunto de España, el 25,7% de la población se encuentra gravemente inmersa en la pobreza. El 75% de los hogares que Cáritas acompañada son de gentes inmigrantes, el 41% tiene menores a su cargo, el 19% son familias monoparentales y el 26% hogares unipersonales.
Cáritas alerta de que la pobreza va acompañada del aumento de la vulnerabilidad, la soledad, los problemas de salud mental, las adicciones y el deterioro de las redes familiares y comunitarias, como no tener con parientes capaces de prestarle dinero, cuidar a los niños, ofrecer una habitación o ayudar en una emergencia, porque ya no es solamente un problema económico, es aislamiento, enfermedad y pérdida de autonomía.
El empobrecimiento escala socialmente
Palma de Mallorca transformará su antigua prisión en un edificio de 139 viviendas asequibles para médicos, profesores, investigadores, miembros de las fuerzas de seguridad y otros funcionarios, que, debido a los inalcanzables precios del alquiler, no aguantan en Baleares trabajando sin una vivienda digna. No hablamos de trabajadores de hostelería ni de cualquier otra labor manual, hablamos de funcionarios cualificados, con sueldos significativamente por encima del salario mínimo, hablamos de la llamada clase media. El empobrecimiento sube por la escala social. La pobreza trepa la mayoría social.
El continuo crecimiento económico de una minoría social ha acrecentado el empobrecimiento social generalizado. La llamada clase media se diluye al subir la pobreza por la escala social.
El empobrecimiento alcanza a las pequeñas y medianas empresas
Pimec, una organización empresarial de las pequeñas y medianas empresas (pymes) de Cataluña expone en un estudio el 63% de las empresas tiene dificultades para cubrir vacantes de empleados, el 83% recibe demandas de mejora de los salarios y una de cada dos ha paralizado sus proyectos de crecimiento debido a los problemas de vivienda y movilidad de los trabajadores.
Las pymes, además del básico problema de la injusta competitividad productiva impuesta por los oligopolios, tiene otros dos problemas esenciales que son el elevado pago del impuesto de sociedades frente al ridículo porcentaje que paga el Ibex35 y compañía; y el otro es la pobreza generalizada de los trabajadores generada por los precios de la vivienda, no hay subida salarial que los alcance, que decrece su posible crecimiento empresarial.
Las pymes son las más vulnerables en la industria, la construcción, la logística, el comercio, la hostelería y los servicios de atención a las personas.
Alternativas haylas
El propio presidente de Pimec, Antoni Cañete, ha afirmado “la vivienda se ha convertido en un factor clave de competitividad empresarial. Si queremos que las empresas crezcan, generen empleo y sean capaces de atraer y retener talento, es necesario incrementar la oferta de vivienda”. Y ha propuesto un Pacto Transversal junto a los API de Cataluña, el Colegio de Administradores de Fincas de Barcelona-Lleida, el Gremio de Constructores de Obras de Barcelona y Comarcas y el Colegio de la Arquitectura Técnica de Barcelona.
Porque la crisis de la vivienda no puede resolverse sin un acuerdo de país estable y a largo plazo que permita incrementar la oferta, proteger a las personas vulnerables y garantizar unas condiciones adecuadas para el desarrollo económico. Y proponen medidas como un marco regulador estable, un incremento progresivo de la inversión pública hasta el 0,7% del PIB, y la movilización de suelo para vivienda asequible y social.
Contra la pobreza, redistribuir la riqueza
Si el empleo ha sido el inicio independiente de una vida digna, la vivienda es la condición material para desarrollar una vida digna. La vivienda tiene que dejar de ser la mercancía que es actualmente para los fondos buitre como Blackstone y compañía.
La exorbitante riqueza genera la creciente pobreza. Por ejemplo, BlackRock domina la gran banca, el 8,199% del Sabadell, el 7,158% del BBVA, el 6,861% del Santander, el 5,91% del Bankinter, el 4,68% de Caixabank, y acaba de tomar más del 3% de Unicaja.
Hay que crear una banca pública para cambiar el modelo productivo, de uno basado en el turismo, que genera dependencia de otros países, como EEUU, precariedad salarial y encarecimiento de la vivienda, hacia otro modelo que cree industria y ayude al campo, a las pymes y a los autónomos.
Eduardo Madroñal Pedraza




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