El calor dispara la irritabilidad y deteriora la comunicación

El calor aumenta la irritabilidad y dificulta la comunicación; Julio García Gómez ofrece pautas para evitar conflictos y mejorar el diálogo en verano.
Planeta vivo07/07/2026RedacciónRedacción

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La ola de calor que atraviesa España no solo afecta al bienestar físico, sino también a la calidad de la comunicación interpersonal. Así lo advierte Julio García Gómez, experto en comunicación social, docente universitario y director de comunicación de la Fundación Casaverde, quien alerta de que las altas temperaturas están provocando un aumento de la irritabilidad, discusiones más frecuentes y un deterioro notable en las relaciones familiares, de pareja, sociales y profesionales.

García Gómez explica que el calor extremo actúa como un “acelerador emocional”, reduciendo la tolerancia, aumentando la sensibilidad y dificultando la capacidad de mantener conversaciones fluidas. La falta de sueño, los cambios de hábitos y el agotamiento físico propios del verano generan un clima propicio para los conflictos. “Las altas temperaturas queman las relaciones”, señala, insistiendo en que es fundamental elegir bien el espacio y el momento para dialogar.

El experto recomienda evitar lugares como la cocina, donde el calor se intensifica, o el clásico refugio bajo la sombrilla en la playa o la piscina, que no siempre ofrece un entorno fresco. En su lugar, propone buscar espacios aireados, con sombra real y buena ventilación, que permitan una comunicación más calmada y agradable.

Entre sus pautas, destaca la importancia de no hablar más de la cuenta en las horas de mayor calor. “La palabra también gasta energía”, afirma. En situaciones de tensión o cansancio, sugiere recurrir a mensajes escritos breves, que permiten comunicar sin desgastar emocionalmente al interlocutor.

Julio García Gómez

La irritabilidad, según García Gómez, es uno de los efectos más visibles del calor. Recuerda que históricamente muchos conflictos y tensiones sociales han surgido en verano, cuando el ambiente físico y emocional se vuelve más hostil. Por ello, recomienda dejar las grandes discusiones para las franjas de menor temperatura, evitando cualquier enfrentamiento verbal a partir del mediodía, cuando el calor alcanza su punto más crítico. “A partir de las 12, entramos en el infierno del día”, advierte.

Otra de sus recomendaciones es hidratar cuerpo y mente, no solo con agua, sino también con técnicas de comunicación más eficientes: mensajes cortos, directos y sin rodeos, que eviten “sofocar” al interlocutor. También aconseja controlar los movimientos bruscos, que pueden transmitir tensión y aumentar la sensación de agobio.

Las primeras horas de la mañana y las últimas de la noche son, según el experto, los momentos ideales para abordar conversaciones importantes en el ámbito familiar o de pareja. En el entorno laboral, sugiere evitar decisiones trascendentes en las horas centrales del día, cuando el calor puede nublar el juicio y generar respuestas impulsivas.

En cuanto a la comunicación digital, García Gómez recomienda utilizar chats y llamadas con moderación durante las horas de más calor, para evitar desgastes innecesarios en el cara a cara. En situaciones de tensión, un mensaje breve puede ser más eficaz que una conversación larga y acalorada.

Julio García Gómez es autor del libro Técnicas de Comunicación Eficaz, colaborador habitual en medios audiovisuales y profesor en la Universidad Carlos III de Madrid y IE University. Su experiencia en comunicación social y disfunciones de la expresión le permite analizar cómo factores externos, como el clima, influyen de manera directa en la forma en que nos relacionamos.

En plena ola de calor, sus recomendaciones se convierten en una guía útil para proteger la convivencia, evitar conflictos innecesarios y mantener relaciones más saludables en un verano que, además de sofocante, puede ser emocionalmente desafiante.

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