
La suspensión da dos meses a Saray y Oliver para acreditar su situación de vulnerabilidad, mientras la familia busca una alternativa habitacional en Málaga


Redacción


El desahucio de una familia con cinco hijos menores de edad, previsto para este martes en el barrio malagueño de La Palmilla, ha quedado suspendido. La decisión concede a Saray y Oliver un plazo de dos meses para acreditar su situación de vulnerabilidad, después de que su defensa presentara un escrito en el que alegaba las dificultades económicas de la pareja para acceder a otra vivienda en el mercado del alquiler.
La familia reside en un piso de la calle Guadiato junto a sus cinco hijos, de 3, 6, 12, 13 y 17 años. La suspensión del lanzamiento evita, por el momento, que tengan que abandonar el domicilio mientras se estudia su situación. Sin embargo, no supone una solución habitacional definitiva.
Según la información publicada este martes, ambos progenitores tienen empleos precarios y por horas. Oliver trabaja como conductor y Saray se dedica a la limpieza de colegios. La familia paga un alquiler mensual de 440 euros y, según Un Techo por Derecho, no dispone de una alternativa habitacional a la que trasladarse.


La situación económica de la pareja constituye uno de los principales obstáculos para encontrar otra vivienda en Málaga, donde los precios del alquiler dificultan el acceso a un hogar para las familias con ingresos limitados.
La defensa de Saray y Oliver solicitó la suspensión del desahucio alegando su situación de vulnerabilidad y la imposibilidad de afrontar los precios actuales del mercado inmobiliario. La resolución permite ganar tiempo para acreditar documentalmente esas circunstancias.
La portavoz de Un Techo por Derecho, Ysabel Torralbo, ha seguido el caso y ha explicado que el lanzamiento no estaría motivado por un impago del alquiler, sino por la voluntad de la propietaria de recuperar la vivienda. Según las declaraciones recogidas por la prensa, podría existir alguna mensualidad pendiente, una circunstancia que deberá aclararse.
La vivienda pertenece, según la información publicada, a una propietaria particular de 80 años. La plataforma sostiene que la mujer también alega una situación de vulnerabilidad, aunque dispone de otra vivienda en la que reside.
La posibilidad de que la familia tuviera que abandonar el piso movilizó este martes a vecinos y activistas, que se concentraron desde primera hora ante el inmueble para mostrar su apoyo y reclamar que se evitara el lanzamiento.
La suspensión fue recibida como un alivio para la familia, que había comenzado a preparar sus pertenencias ante la incertidumbre sobre su futuro inmediato.
El caso vuelve a poner el foco en la dificultad de encontrar una alternativa habitacional asequible en Málaga, especialmente para hogares con menores y empleos inestables. La suspensión permite aplazar el desalojo, pero la familia deberá acreditar su vulnerabilidad y continuar buscando una salida que garantice la estabilidad residencial de los cinco niños.
Para Un Techo por Derecho, el objetivo inmediato es que la familia pueda acogerse a las medidas legales aplicables y disponer de tiempo para resolver su situación. La portavoz de la plataforma confía en que el nuevo marco normativo permita estudiar la posibilidad de prolongar el contrato de alquiler.
La resolución de este martes evita el lanzamiento en la fecha prevista, pero deja pendiente la cuestión fundamental: que Saray, Oliver y sus cinco hijos puedan seguir viviendo en condiciones de seguridad y sin verse obligados a abandonar su hogar sin una alternativa.

























