

Por Juanjo Florensa
La alegría se ha desbordado en Málaga tras el histórico ascenso del Málaga Club de Fútbol a Primera División, conseguido el pasado sábado 20 de junio gracias a su victoria por 1-2 frente a la Unión Deportiva Almería en el Estadio de los Juegos del Mediterráneo. Tras ocho años alejados de la máxima categoría, los aficionados malaguistas vuelven a disfrutar del premio de regresar a la élite del fútbol español. Un éxito deportivo que trasciende las fronteras provinciales y que también ha sido recibido con entusiasmo por miles de melillenses que sienten al club malaguista como algo propio.


El Málaga CF hunde sus raíces en una larga tradición futbolística que se remonta al 3 de abril de 1904, fecha considerada como el origen del fútbol organizado en la ciudad. Conviene recordar que el club ya militó en Primera División en la temporada 1949-1950, iniciando entonces una trayectoria que le convertiría en uno de los referentes deportivos del sur de España.
Durante mi reciente estancia en Málaga, al desembarcar del popular “melillero” —con la Compañía Balearia— pude contemplar en la Plaza de la Marina la impresionante escultura de Neptuno, obra del escultor ceutí Ginés Serrán Pagán. La monumental figura aparecía engalanada con una bandera del Málaga CF, como si el propio dios de los mares quisiera sumarse previsoriamente a la celebración del ascenso. La imagen resultaba especialmente simbólica para quienes llegamos desde Melilla cruzando el “charco”.
Como curiosidad, las bodegas de Victoria Ordóñez comercializan un singular vino blanco denominado “La Ola del Melillero”, elaborado con uvas Pedro Ximénez procedentes de los Montes de Málaga. Un nombre que evoca la histórica conexión marítima entre ambas ciudades y que parece recordar que el mar ha sido siempre el gran puente de unión entre Málaga y Melilla, incluso con aquel tsunami que sorprendió a los bañistas en la playa.
Son muchos los motivos que explican por qué tantos melillenses han celebrado este ascenso como propio. Desde 1972 existe la Casa de Melilla en Málaga, institución que ha fortalecido los lazos culturales y humanos entre ambas ciudades. Además, Málaga cuenta con el Paseo Marítimo Ciudad de Melilla en la playa de La Malagueta, un reconocimiento permanente a esta relación histórica.
Más de 30.000 personas nacidas en Melilla o descendientes de familias melillenses residen actualmente en Málaga. Durante siglos compartimos vínculos administrativos, económicos y familiares, hasta el punto de que Melilla perteneció a la provincia de Málaga hasta la constitución de la Ciudad Autónoma en 1995. A ello se suma el convenio de colaboración turística firmado en 2018 entre ambas ciudades para reforzar sus relaciones institucionales.
La huella malagueña en Melilla viene de lejos. En 1907, la Junta de Arbitrios dedicó una calle a Málaga en el barrio de Reina Victoria. Aquella vía pasó posteriormente a denominarse Arturo Reyes y desde 1950 lleva el nombre de Abdelkader Ben Hach Tieb. Actualmente, la ciudad mantiene la calle Ciudad de Málaga junto a la desembocadura del Río de Oro, frente a la Plaza Multifuncional.
Por todo ello, Málaga y Melilla vuelven a demostrar que son ciudades hermanas. Comparten historia, afectos, familias y proyectos de futuro. Hoy también comparten la satisfacción por el merecido regreso del Málaga CF a Primera División. Y, como muestra de esta renovada pasión futbolística, ya tengo decidido que en mi próximo viaje a Málaga me compraré una camiseta del Málaga Club de Fútbol para lucirla con orgullo como nuevo aficionado malaguista. ¡Enhorabuena, Málaga CF! Melilla celebra con vosotros este merecido triunfo.
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Técnico de turismo, miembro de la asociación Melilla para la UNESCO. Colaborador de medios de comunicación y conferenciante.



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El Málaga CF culmina una gesta histórica y regresa a la élite del fútbol español



Málaga y Melilla celebran juntas el regreso del Málaga CF a Primera División











