Durante este domingo se realizaron las elecciones de segunda vuelta presidencial en Brasil, enfrentando a Lula Da Silva (Partido de los Trabajadores o PT) con Flavio Bolsonaro (Partido Liberal, PL) quien venció por poco margen la primera elección.
Este proceso estuvo en la mira de todo el globo, dado que durante el último tiempo se ha visto un giro a la derecha en la gran mayoría de los países latinoamericanos, algo que podría consolidarse -o no- con los resultados de la democracia más grande de la región. Es de considerar que las fuerzas parlamentarias recién electas en Brasil, le dan mayorías tanto en el Senado como en la Cámara a la derecha.
Sin embargo, el balotaje se ha ido dando con resultados muy estrechos entre ambos candidatos que disputan la décima porcentual cuando ya van escrutados la mitad de los votos. En los estados del Norte de Brasil y todo el Nordeste, gana Lula, mientras Bolsonaro capta las preferencias de los estados del Sur. A medida en que se avanza en los escrutinios, la distancia va favoreciendo a Lula por 3 puntos porcentuales, remontando desde una condición desfavorable, con todo en contra, a los 80 años, aparentemente ha logrado movilizar a quienes se abstuvieron de hacerlo en la primera vuelta.
Una enorme alegría va contagiando a los latinoamericanos, resonando con la grandeza del pueblo brasilero que ha dado vuelta todas las predicciones, que ya sale a las calles a celebrar, reafirmando su vocación democrática y buscando no retroceder en sus derechos.
Lula ha ganado con el 51,75% de los votos, equivalentes a 63.711.027 de preferencias. Mientras que Flavio Bolsonaro obtuvo un 48,25% de los escrutinios, estando ya contado un 99,75% de los votos.





























