
La Global Sumud Flotilla se prepara para una nueva misión rumbo a Gaza
Redacción


No cejamos, sino que ¡persistimos!
¿Estoy loco? Puede. Pero, ante todo, soy profundamente y radicalmente no violento.
Hace un año me senté en el suelo frente al Senado, junto a las compañeras de Ultima Generazione. Inmediatamente nos rodearon las fuerzas de seguridad. Las contamos: unos cuarenta uniformados, a los que poco después se sumaron dos personas de paisano, dos mandos.


Estábamos allí para protestar. Para exigir que se reconociera el genocidio en Palestina. En Gaza, la Global Sumud Flotilla estaba a punto de romper el criminal asedio israelí. Pedimos que se activara la protección diplomática para los italianos que viajaban a bordo y que habían sido apresados por el ejército israelí en aguas internacionales.
Le dije al mando que no era justo llevarnos al cuartel, porque entre nosotros había tres mujeres que llevaban días en huelga de hambre y que ya habían sido detenidas, metidas en vehículos y trasladadas en tres ocasiones, como si fuéramos una amenaza para el orden público. A los carabineros también les dije que pesaba cien kilos. Pese a todo, al cabo de una hora nos metieron a la fuerza en los coches patrulla y nos llevaron a comisaría, donde nos encerraron en dos celdas. Allí permanecimos unas cuatro horas.
El 4 de octubre de 2025, millones de personas salieron a la calle en una manifestación previamente comunicada. Un océano de esperanza y humanidad para exigir el fin del genocidio. Recuerdo aquellos momentos con alegría y con dolor.

La alegría de estar del lado correcto de la humanidad y de una esperanza viva, activa, concreta y noviolenta. El dolor porque el genocidio no se había detenido. Después, con la farsa de la paz, apenas consiguieron silenciar las bombas y el hambre, si no que siguen segando vidas inocentes. El 10 de octubre de 2025 hablaban de paz mientras preparaban nuevos ataques monstruosos, dejando en la agonía a dos millones de personas sin posibilidad de escapar. La complicidad de las instituciones occidentales no se desvaneció entre la vergüenza: simplemente desapareció de los medios de comunicación.
Nos estamos preparando para una nueva oleada de la Global Sumud Flotilla. No cejamos, persistimos.
Soy noviolento y sé muy bien que se trata de una misión no violenta y de alto riesgo. No puedo mirar hacia otro lado. Estamos en contra de todas las guerras, pero no esperamos nada de gobiernos cómplices y corruptos.
No hay contradicción: la fuerza de la no violencia puede dar la vuelta a la mesa y abrir una grieta de paz para todo el mundo. No cejamos.
Aunque a corto plazo no haya misiones previstas, necesitamos todo vuestro apoyo para planificar la próxima oleada de la Global Sumud Flotilla.
Tomada de Pressenza



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