Pediatras piden preparar a los niños para ver el eclipse solar con seguridad

La Asociación Española de Pediatría advierte sobre los riesgos de mirar el eclipse solar del 12 de agosto sin protección. Recomiendan preparar a los niños, usar gafas homologadas ISO 12312‑2 y evitar métodos caseros para prevenir lesiones oculares irreversibles.
Salud y Educación09/08/2026RedacciónRedacción

gafas eclipse

La Asociación Española de Pediatría (AEP), a través de su Comité de Promoción de la Salud (CPS), ha recordado la importancia de preparar previamente a los niños para que puedan disfrutar del eclipse solar del próximo 12 de agosto de forma segura. El fenómeno, que atravesará España y atraerá a miles de familias, será uno de los eventos astronómicos más esperados de los últimos años, pero también exige precauciones estrictas para evitar daños oculares.

Según explicó el vocal del Comité de Promoción de la Salud de la AEP, el doctor Valero Sebastián, aunque los niños no presentan un mayor riesgo biológico que los adultos, sí son más vulnerables por su curiosidad, impulsividad y dificultad para valorar ciertos peligros. Por ello, es fundamental que comprendan antes del eclipse que nunca deben mirar directamente al sol sin la protección adecuada.

Riesgo de retinopatía solar

Mirar al sol sin protección puede causar retinopatía solar, una lesión fotoquímica provocada por la intensa radiación solar que afecta a la retina, especialmente a la mácula, responsable de la visión central y de los detalles. Incluso una exposición breve puede generar daños permanentes.

Uno de los principales riesgos es que la lesión no produce dolor, ya que la retina carece de terminaciones nerviosas sensibles a él. Esto provoca que muchas personas no perciban el daño hasta horas después.

Los síntomas más frecuentes incluyen:

  • Visión borrosa

  • Manchas oscuras o puntos ciegos en el centro del campo visual

  • Dificultad para leer o apreciar detalles

  • Alteración en la percepción de los colores

Ante cualquiera de estos signos, la AEP recomienda acudir de inmediato a un oftalmólogo, incluso si la exposición fue de pocos segundos. Un diagnóstico precoz permite evaluar el alcance del daño y realizar el seguimiento adecuado.

Actualmente no existe un tratamiento específico que revierta la retinopatía solar. En algunos casos la visión mejora parcialmente con el tiempo, pero la recuperación no siempre es completa y pueden quedar secuelas permanentes.

La prevención, la mejor herramienta

“Precisamente porque no disponemos de un tratamiento que repare el daño una vez se ha producido, la prevención es nuestra mejor herramienta”, subrayó el doctor Sebastián.

La única forma segura de observar directamente un eclipse solar es utilizar gafas homologadas ISO 12312‑2, diseñadas específicamente para este fin y en perfecto estado. También se recomiendan métodos de observación indirecta, como la proyección estenopeica, que permite ver el fenómeno sin mirar al sol.

Por el contrario, los pediatras advierten que no deben utilizarse gafas de sol convencionales, radiografías, cristales ahumados, CD, DVD ni otros métodos caseros, ya que no bloquean la radiación dañina. Tampoco debe observarse el sol a través de prismáticos, telescopios o cámaras sin filtros solares adecuados.

Preparar a los niños antes del eclipse

El doctor Sebastián insistió en que dedicar unos minutos a explicar estas recomendaciones a los niños es la mejor estrategia preventiva. “Queremos que los niños recuerden el eclipse como una experiencia emocionante, no como un problema de salud que podría haberse evitado con unas medidas muy sencillas”, concluyó.

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