Más de 30.000 especies de plantas y hongos están en peligro de extinción

Este documento reúne la experiencia de más de 400 científicos de 40 países para explorar cómo las nuevas tecnologías están transformando la carrera por salvar la naturaleza
Planeta vivo16/06/2026RedacciónRedacción

- La mayoría son desconocidas para la ciencia, según un estudio mundial coordinado por el Real Jardín Botánico de Kew (Reino Unido)

- Menos de un 16% de los especímenes de herbario tienen fotografía y están digitalizados, por lo que la IA y la digitalización ayudan a frenar la extinción

- La distancia media entre el lugar donde se recoge un espécimen y el lugar donde se conserva se reduce un 70% desde comienzos del siglo XIX

Un total de 29.748 especies de plantas y 411 de hongos se encuentran en peligro de extinción, aunque la gran mayoría de ellas son desconocidas para la ciencia, por lo que la inteligencia artificial (IA) y la digitalización son aliados en frenar la crisis de biodiversidad en el planeta.

Así se recoge en el sexto informe ‘Estado mundial de las plantas y los hongos’, liderado por el Real Jardín Botánico de Kew (Reino Unido) y publicado este martes en la revista ‘New Phytologist’.

Este documento reúne la experiencia de más de 400 científicos de 40 países para explorar cómo las nuevas tecnologías están transformando la carrera por salvar la naturaleza.

El informe apunta que solo se ha evaluado una fracción de las especies conocidas (un 18% de las plantas y un 0,6% de los hongos). Menos de 1.000 especies de plantas han sido declaradas oficialmente extintas y es probable que muchos más hayan desaparecido. En consecuencia, la magnitud real de las extinciones probablemente se ha subestimado.

Además, más de 100.000 especies de plantas y más de dos millones de especies de hongos siguen siendo desconocidas para la ciencia (hasta la fecha se ha descrito menos de un 10% de la diversidad de hongos), muchas de las cuales podrían extinguirse antes de recibir un nombre y ser estudiadas.

Más de 4.600 nuevas especies de plantas y 7.800 especies de hongos fueron descritas para la ciencia en 2024 y 2025, entre ellas ‘Purpureocillium atlanticum,’ un hongo encontrado en la Mata Atlántica de Brasil emergiendo de una araña de trampilla a la que había infectado y consumido.

Sin embargo, el proceso de describir una nueva especie puede ser muy lento, como ejemplifica la palmera fantasma de Borneo (‘Plectocomiopsis hantu’), que fue descrita 92 años después de ser recolectada por primera vez.

TECNOLOGÍA

El informe sostiene que la tecnología puede ser una aliada de la naturaleza, con herramientas digitales que exponen lagunas críticas en el conocimiento científico y señalan dónde es más urgente actuar para proteger las plantas y los hongos.

Las plantas y los hongos sustentan la vida en la Tierra en su totalidad: regulan el clima, almacenan carbono y proporcionan alimentos y medicinas. Sin datos confiables sobre qué especies existen, dónde se encuentran y cuáles son los impactos de un clima cambiante, el informe advierte de que los esfuerzos de conservación podrían pasar por alto a las especies más vulnerables y podrían perderse oportunidades para descubrir nuevos medicamentos y desarrollar cultivos sostenibles para el futuro.

“La revolución digital está derribando las barreras de la distancia física y del acceso, e impulsando una colaboración más equitativa a escala global. Aunque documentar y proteger todas las formas de vida en la Tierra sigue siendo un reto enorme, la digitalización y las tecnologías asociadas hacen que cada vez tenga más esperanza en nuestra capacidad para conseguirlo”, según Alexandre Antonelli, director ejecutivo de Ciencia en el Real Jardín Botánico de Kew.

PUNTO DE INFLEXIÓN

el informe identifica un importante punto de inflexión impulsado por los rápidos avances en IA, digitalización e intercambio global de datos.

Durante siglos, científicos de todo el mundo han prensado, secado y etiquetado plantas y hongos recogidos en todos los rincones del planeta, pero la mayoría de las personas no podía acceder a ellos.

Gracias a los avances tecnológicos, millones de especímenes preservados de plantas y hongos se están digitalizando y analizando a una escala sin precedentes, lo que permite a los investigadores comparar material a distancia, corregir especies mal identificadas y descubrir biodiversidad que hasta ahora había permanecido oculta.

Por ejemplo, en Costa Rica los investigadores científicos aumentaron en casi un 20% la diversidad fúngica conocida del país al combinar registros publicados con colecciones digitalizadas, lo que proporcionó nuevos conocimientos sobre cómo influye el clima en la distribución de los hongos, estableciendo bases fundamentales para futuras investigaciones.

PROYECTO PIONERO

El informe se ha publicado cuando Kew acaba de completar un proyecto pionero, financiado principalmente por el Gobierno del Reino Unido para digitalizar los 7,4 millones de especímenes presentes en las colecciones de su herbario y su fungario de sus colecciones. Si todas las imágenes de estos especímenes se colocaran una detrás de otra, se extenderían a lo largo de casi 3.000 kilómetros, una distancia suficiente para llegar desde Kew el este de Canadá.

Lo que se está encontrando en esos armarios y cajas es extraordinario: especies nuevas para la ciencia, nuevas formas de entender el pasado, las huellas del cambio climático ocultos en flores prensadas hace un siglo y mucho más.

Aunque las nuevas tecnologías están creando oportunidades nunca vistas, el informe advierte de que las grandes lagunas en los datos mundiales sobre biodiversidad siguen limitando la acción global.

A pesar de los crecientes esfuerzos internacionales, actualmente menos de un 16% de los especímenes de herbario del mundo han sido fotografiados y puestos a disposición en formato digital, lo que deja enormes puntos ciegos para el conocimiento.

Estas lagunas son especialmente acusadas en algunas zonas del Sur Global, donde los 'herbarios silenciosos', poco conocidos e insuficientemente digitalizados, hacen que los modelos mundiales de biodiversidad y las predicciones climáticas estén sesgados, y que las decisiones de conservación se estén tomando, por tanto, con información incompleta o sesgada.

MÁS CERCANÍA

Las nuevas tecnologías también pueden ayudar a devolver poder, reconocimiento y capacidad científica a los países de origen, y, por primera vez en la historia moderna, muchos holotipos (el espécimen original de referencia utilizado para nombrar una nueva especie por primera vez) permanecen en los países donde fueron recolectados.

El informe revela que la distancia media entre el lugar donde se recolectó un espécimen holotipo y el herbario en el que se conserva actualmente se ha reducido en un 70%, pasando de casi 9.000 kilómetros a comienzos del siglo XIX a 2.654 al inicio del siglo XXI.

Las colecciones digitalizadas también están sacando a la luz las contribuciones ocultas de recolectores que habían sido pasados ​​por alto, incluidas las aportaciones de mujeres a la micología (ciencia que estudia los hongos) del siglo XX, soldados de la Primera Guerra Mundial que reconocieron plantas en el frente, científicos ciudadanos y comunidades indígenas.

La digitalización de colecciones etnobotánicas ha revelado usos poco conocidos, ha preservado conocimientos tradicionales, ha conectado a las comunidades con su pasado y está fomentando estudios colaborativos e interculturales.

FLORACIÓN

Los especímenes de herbario digitalizados también han facilitado nuevos estudios en los trópicos y el Ártico, zonas poco estudiadas en gran medida debido a dificultades logísticas.

El primer estudio global exhaustivo sobre el tiempo de floración, que utilizó IA para analizar ocho millones de especímenes de herbario digitalizados, revela que la floración se ha desplazado una media de 2,5 días por década durante el último siglo.

Estos cambios no son uniformes: la floración se adelanta o se retrasa según la ubicación, lo que revela que el cambio climático está alterando los ritmos de la naturaleza de formas complejas e impredecibles.

En algunas regiones, los desplazamientos parecen estar impulsados ​​no solo por la temperatura, sino también por cambios en los patrones de lluvia. La duración y la sincronía de los periodos de floración también se están viendo afectadas, alterando las relaciones establecidas desde hace mucho tiempo entre plantas y polinizadores.

El informe subraya que la digitalización y la IA podrían amplificar errores, sesgos y desigualdades existentes si los datos en los que se basan no se amplían y mejoran, por lo que existe una necesidad crítica de implementar prácticas estandarizadas, mejor formación y acción internacional coordinada.

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