No sólo han querido echar de su casa de toda la vida a Mari Carmen, sino quebrar nuestra voluntad de lucha. Lo primero -por desgracia- lo han conseguido. Lo segundo nunca lo lograran.
Seis proyectos iniciados antes de la entrada en vigor de la suspensión urbanística podrán seguir adelante, mientras continúa el debate sobre la vivienda y la presión turística en la ciudad