El coste del alquiler de estas viviendas no debe sobrepasar el 30% de los ingresos familiares y deben priorizar a la juventud, familias monoparentales, con diversidad funcional y víctimas de violencia de género, entre otros colectivos vulnerables.
Los hechos se producen días más tarde del registro de varias agresiones físicas y verbales por parte de los arrieros a turistas y responsables de PACMA.