

Por Juanjo Florensa
El pasado viernes 3 de julio los socios y simpatizantes del Club Scorpio de Aventuras participaron activamente en el pasacalles desarrollado por el Parque Hernández ambientando el Mercado Renacentista de Carlos V organizado por la Fundación Melilla Ciudad Monumental; sumándose al ambiente festivo que durante todo el fin de semana transformó las calles de Melilla la Vieja en un auténtico escenario del siglo XVI.


Ataviados con vestimentas renacentistas los integrantes del club recorrieron el recinto histórico compartiendo protagonismo con músicos, artesanos, soldados, nobles y personajes de época, ofreciendo una estampa que fue muy apreciada por melillenses y visitantes.
Finalizado el desfile la actividad continuó en un marco incomparable: la terraza de la sede del Club Scorpio, situada junto al histórico Torreón de las Cabras donde alrededor de cuarenta comensales participaron en una Cena Renacentista que combinó gastronomía, música e historia.

Gastronomía y música bajo las murallas
La dirección culinaria corrió a cargo del equipo de La Brasileña, que preparó un menú inspirado en los sabores tradicionales adaptado al espíritu del Mercado Renacentista.
El excelente ambiente se vio enriquecido por la actuación del grupo “Treefolk”, cuya música medieval y renacentista envolvió la velada con melodías que transportaron a los asistentes varios siglos atrás con el sugestivo encanto de la bailarina sevillana llamada María.
La actuación fue posible gracias a la colaboración de Musical Sport -empresa gestora contratada para la organización del Mercado Renacentista- cuya aportación permitió que la música en directo se convirtiera en uno de los grandes atractivos de la noche.

El reconocimiento a un personaje ligado a Melilla
El momento más emotivo llegó al término de la cena con la lectura del acta oficial por parte del secretario del Club Scorpio. Seguidamente el vicepresidente hizo entrega del Diploma de Socio de Honor del Club Scorpio de Aventuras de Melilla al capitán Bernal Francés de Zúñiga representado para la ocasión por Juanjo Florensa.
Durante la lectura se recordó la brillante trayectoria militar de este vallisoletano al servicio de los Reyes Católicos, destacando especialmente su participación en las campañas decisivas de la Guerra de Granada y su estrecha vinculación con Melilla. Se recordó igualmente que tras la incorporación de Melilla a la Corona de Castilla, el rey Fernando envió en 1498 la capitanía de Bernal Francés —junto con la de Juan Benavides— para reforzar la defensa de la nueva plaza española.
En aquella expedición viajó su yerno -Pedro de Hermosilla -casado con Beatriz Bernal hija del capitán quien fallecería posteriormente prestando servicio en la defensa de Melilla.

Mucho más que un militar
Tras recibir el reconocimiento Juanjo Florensa- caracterizado como Bernal Francés- ofreció una amena semblanza histórica de un personaje todavía poco conocido por muchos melillenses pese a que uno de los torreones más emblemáticos de Melilla la Vieja lleva precisamente su nombre.
Bernal Francés fue uno de los capitanes de mayor confianza de los Reyes Católicos, especialmente apreciado por el Rey Fernando. Participó como capitán las campañas finales de la Guerra de Granada, distinguiéndose en acciones tan importantes como la toma de Baza.
Las investigaciones del hispanista Juan Bautista Avalle-Arce permitieron rescatar su verdadera dimensión histórica, confirmando que tras la leyenda existió un personaje real cuya trayectoria militar quedó ampliamente documentada.
Referencias históricas del Bernal Francés ha sido recogidas por cronistas de la época de los Reyes Católicos, documentando la existencia sus hazañas bélicas como fueron: Alonso de Palencia, Hernando del Pulgar, Andrés Bernáldez y Diego de Valera Pero junto al héroe surgió también el personaje popular. La tradición oral lo retrató como un hombre valiente hasta la temeridad, aficionado al juego, pendenciero y mujeriego, rasgos que contribuyeron a alimentar una leyenda que sobrevivió durante siglos.
Del Romancero Viejo hasta México
Precisamente esa mezcla de historia y leyenda dio origen a uno de los romances más conocidos del Romancero Viejo: "La amiga de Bernal Francés", recopilado siglos después por Ramón Menéndez Pidal.
El romance narra la historia de un marido que decide hacerse pasar por el supuesto amante de su esposa. Cuando ésta cae en la trampa y es descubierta, el desenlace adquiere un carácter trágico, convirtiéndose en uno de los relatos más intensos de la literatura tradicional castellana.
La popularidad de esta obra fue extraordinaria. Tras la expulsión de los judíos en 1492 el romance fue conservado por numerosas comunidades sefardíes dispersas por el Mediterráneo, permaneciendo vivo durante más de cinco siglos.
La investigadora Susana Weich-Shahak documentó numerosas versiones en Turquía, Grecia, Marruecos, los Balcanes e Israel. Su difusión llegó incluso a América, donde evolucionó hasta convertirse en el conocido corrido mexicano "Doña Elena y el Francés" siendo uno de los mejores ejemplos de continuidad entre la tradición medieval española y la cultura popular hispanoamericana.
Según Avalle-Arce, el carisma del personaje fue tal que incluso algunos episodios y recursos narrativos relacionados con Bernal Francés pudieron influir en determinados pasajes de Don Quijote de la Mancha.
Un legado que Melilla debe reivindicar
La velada concluyó con una reflexión compartida por muchos de los asistentes: Melilla posee un patrimonio histórico excepcional vinculado a Bernal Francés que merece una mayor difusión.
El Torreón del Bernal Francés constituye probablemente el único monumento del mundo que mantiene viva su memoria de forma permanente. Sin embargo, son todavía muy pocos quienes conocen quién fue realmente el personaje que da nombre a esta fortificación.
Por ello desde el Club Scorpio de Aventuras se considera que sería muy oportuno impulsar la instalación de una estatua conmemorativa o una placa interpretativa junto al torreón, acompañada de paneles explicativos sobre su biografía y su relación con la ciudad. Asimismo, la organización de jornadas culturales dedicadas a Bernal Francés permitiría divulgar su extraordinaria trayectoria militar, su presencia en la historia de Melilla, su influencia en la literatura del Romancero Viejo, su huella en la tradición sefardí y su sorprendente proyección internacional hasta el corrido mexicano.
Sería una magnífica oportunidad para convertir a este singular capitán de los Reyes Católicos en un nuevo referente del patrimonio histórico y cultural melillense, reforzando la identidad de la ciudad y enriqueciendo su oferta turística mediante un personaje cuya historia, cinco siglos después, continúa fascinando a historiadores, filólogos y amantes de la tradición popular. (Este reportaje es un homenaje a la memoria del Presidente Emérito del Club Scorpio – Gregorio Fernández Suárez-, realizado por el Grupo Callejeros de Melilla con el apoyo de la Asociación Melilla para la UNESCO).
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Técnico de turismo, miembro de la asociación Melilla para la UNESCO. Colaborador de medios de comunicación y conferenciante.


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