
Por Hugo Rodríguez Ghiara
Estimados lectores, últimamente los telediarios nos informan de los polémicos casos que está llevando a cabo el poder judicial en España, casos que afectan a partidos políticos, a políticos, a asesores políticos, familiares de políticos, etc.
En el debate público se ve como todos estos casos beneficia a una facción política o a una ideología determinada, además de esto se habla de jueces progresistas, jueces conservadores, porcentajes, etc.


Además el uso de los tribunales viene siendo impulsado por denuncias y medios de comunicación con un sesgo determinado por una ideología y con los recursos económicos como para hacer daño al contrincante a través de bufetes de abogados de alto prestigio que para nada hacen su trabajo gratis.
Bueno, con todo esto, decir que la justicia no está politizada parece una broma, o creen que todos los españoles somos tontos y que no sabemos comprender como esa correlación de fuerzas inclina la balanza a favor de quien tiene poder para esas causas.
Si sumamos a esto la arbitrariedad de las denuncias que muchas veces se apoyan en la difamación, el bulo, o las pruebas dudosas o inventadas con la IA, el menú está servido.
Mi punto de vista es que los jueces para ser verdaderamente independientes deberían ser elegidos por el voto popular, de manera que el sistema en sí, no sea creado por un sistema que sustenta el poder y sus mecanismos. Abogo por un poder judicial democratizado, moderno y confiable para todos los ciudadanos y no un esquema, que basado un una tradición histórica viene justificando su actuación.
He recogido esta información que nos explica como la justicia española "NO ESTÄ POLITIZADA", como algunos ciudadanos experimentamos grandes dudas al respecto, he dado mi punto de vista y invito a los lectores a volcar la suya en los comentarios. quizás podamos salir de dudas...

Esto garantiza que la justicia española no esté politizada
En España existen mecanismos legales, institucionales y constitucionales diseñados para impedir que los poderes políticos controlen las decisiones judiciales. Ninguno es perfecto —y por eso hay debate—, pero estos son los pilares que sostienen la independencia judicial:
1. La Constitución: separación de poderes
La Constitución de 1978 establece que jueces y magistrados son independientes, inamovibles y sometidos únicamente al imperio de la ley (art. 117). Esto significa que:
No pueden recibir órdenes de partidos o gobiernos.
No pueden ser cesados por motivos políticos.
Sus decisiones solo pueden revisarse por tribunales superiores.
2. Carrera judicial profesional, no política
Los jueces acceden a la profesión mediante:
Oposición pública muy exigente.
Formación en la Escuela Judicial.
Ascensos por antigüedad y méritos, no por afinidad política.
Esto crea un cuerpo profesionalizado y difícil de influir desde fuera.
3. Inamovilidad y protección frente a presiones
Un juez no puede ser trasladado, sancionado o destituido salvo por:
Procedimientos disciplinarios regulados.
Decisiones de órganos judiciales, no políticos.
Esto evita represalias por sentencias incómodas.
4. Control judicial de los actos del Gobierno
En España, todos los actos del poder ejecutivo pueden ser revisados por los tribunales. El Gobierno no puede impedir que un juez investigue, procese o condene.
5. Tribunal Constitucional y Tribunal Supremo
Ambos funcionan como contrapesos:
El TC controla que las leyes no vulneren derechos fundamentales.
El TS unifica doctrina y revisa decisiones judiciales.
Aunque su composición genera debate político, sus resoluciones están sometidas a reglas jurídicas estrictas.
6. Consejo General del Poder Judicial (CGPJ)
Aquí está el punto más polémico.
El CGPJ no dicta sentencias, pero sí gestiona la carrera judicial. Su renovación depende del Parlamento, lo que genera críticas sobre politización.
Aun así, hay garantías:
Sus vocales no pueden dar instrucciones a jueces.
No pueden intervenir en casos concretos.
Los jueces mantienen independencia funcional aunque el CGPJ esté bloqueado.
7. Publicidad de las resoluciones y control social
Las sentencias son públicas y pueden ser:
Recurridas.
Analizadas por juristas.
Revisadas por tribunales superiores.
Supervisadas por organismos europeos.
La transparencia limita la influencia política.
8. Supervisión europea
España está sometida a:
Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH).
Tribunal de Justicia de la UE (TJUE).
Comisión Europea, que evalúa la independencia judicial en su informe anual sobre el Estado de Derecho.
Si hubiera injerencias graves, Europa puede intervenir.
En resumen
La justicia española tiene mecanismos sólidos de independencia, aunque existe un debate real sobre la politización del CGPJ y la necesidad de reformarlo. Pero las decisiones judiciales —sentencias, investigaciones, autos— están protegidas por un sistema que dificulta enormemente la interferencia política directa.
Y Ustedes... ¿Que opinan de todo esto?
















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